El blanqueamiento de las piezas dentales es una de las más solicitadas prácticas estéticas dentales de hoy en día. A raíz de esto, muchos productos de uso doméstico han sido lanzados al mercado y, además, muchas recomendaciones para elaborar nuestros propios blanqueadores son publicitados en blogs, videos, etc.

Es importante tener en cuenta que no todos los métodos de blanqueamiento son efectivos, y que muchos de ellos, pueden incluso ser dañinos para las piezas dentales, especialmente para el esmalte.

El esmalte dental es un tejido que cubre toda la corona dentaria que tiene como función proteger a los dientes de toda agresión externa. Y entre sus características, existe aquella tan particular que debemos siempre recordar, el tejido de esmalte dental que se elimina no puede ser recuperado nunca más.

Teniendo en cuenta esto, es importante saber que los productos de uso doméstico con características abrasivas, lo que realmente hacen es raspar la placa dental y esto dará momentáneamente un color más blanco, pero también puede traer aparejados en el corto plazo, problemas de sensibilidad y con las encías.

Antes de llevar a cabo un blanqueamiento, es necesario consultar con nuestro dentista, quién nos aconsejará con respecto a esta práctica. Existen métodos inocuos de blanqueamiento, pero que de todos modos requieren una revisión íntegra de la cavidad bucal.

Las dentaduras difieren unas de otras. No solo los colores y las formas varían, sino que cada persona debe someterse a una revisión para determinar si hay problemas en las encías, si con una limpieza de rutina se podrá conseguir el efecto buscado, o si se puede aplicar un método más sofisticado.

También es importante tener en cuenta que el tabaquismo y consumo de productos con alto contenido de sustancias que tiñen, harán cualquier blanqueamiento llevado a cabo pierda su efecto en poco tiempo. Por eso es importante y fundamental una dieta libre o muy controlada con respecto a estas sustancias y alimentos, que deberá ser acompañada de una limpieza constante.

El blanqueamiento y lucir una sonrisa bonita es posible.  La odontología estética ha tenido grandes avances y esto pone a disposición distintos tratamientos y métodos para lucir nuestros dientes de la manera que más nos guste y sin lastimarlos. Es siempre esencial seguir los pasos que nunca debemos dejar de lado: dieta saludable, visita al odontólogo y una limpieza constante y con los productos aptos.