El dolor de muela es un dolor intenso que se da alrededor o dentro del diente. Se da de manera repentina y con el paso de las horas y los días, la sensación de dolor se va incrementando.

Las causas pueden ser varias, incluso el dolor puede ser por reflejo, o sea, no causado directamente por una enfermedad del diente o encía, sino por ejemplo, por un dolor de oído.

Sin embargo hoy nos ocuparemos de las causas dentales que llevan que se provoque este dolor tan intenso, y cuáles son las opciones para poder evitarlo.

En el mundo odontológico y de la salud oral, siempre hay un denominador común para evitar complicaciones mayores. Estos son la limpieza correcta, el uso de elementos adecuados y consultas periódicas al odontólogo de cabecera que será la única guía correcta a la hora de indicar cómo cuidar la salud bucal o cuáles son los procedimientos que se deben llevar a cabo.

Los dolores de muelas pueden surgir como consecuencia de inflamación de encías (gingivitis), caries, infección de los tejidos, entre otras cosas. Todo esto es evitable, y en la mayoría de los casos sucede por una deficiencia en cuestiones de cuidados tales como la limpieza o una visita regular al odontólogo.

La cuestión más fundamental a la hora de la prevención es revisar la rutina de limpieza, como también los elementos, pasta dental y enjuague que se usan en la higienización bucal.

Es importante eliminar todos los residuos luego de ingerir alimentos. Un cepillado luego de cada comida es el hábito más importante de todo este proceso, y realmente, juega un papel fundamental a la hora de evitar complicaciones.

Es también un gran aliado el hilo dental, o escobillas. Esto dependerá mucho de la separación que se tenga entre las piezas dentales, para algunas personas es más conveniente usar hilo para algunas otras las escobillas. Independientemente de cuál se elija para la ruta de limpieza, se recomienda darle la misma importancia que al cepillado. El cepillo de dientes no tiene alcance total a todos y cada uno de los rincones de la boca, y no es recomendable hacer una gran presión en el cepillado para lograr eliminar todos los residuos, ya que esto podría dañar el esmalte. Es por esto que es recomendable acudir al hilo dental o a las escobillas.

En cuanto al enjuague, es un gran aliado para hacer la limpieza final y expulsar los residuos completamente.

Con estos pasos, será mucho más fácil controlar la formación de sarro y placa bacteriana, que son los causantes de las caries e inflamaciones que luego pueden terminar en un dolor de muela. Sin embargo, la limpieza que se hace en el consultorio del dentista es imposible llevarla a cabo uno mismo. Por lo cual, una excelente de rutina de limpieza casera, evitará problemas en el corto plazo, pero no nos asegurará una verdadera salud bucal en el largo plazo si no se hacen las regulares visitas al profesional de confianza. Lo recomendado son dos veces por año, y las que indique el odontólogo según el tratamiento que cada uno necesite.

Una vez que el dolor de muelas aparece es importante acudir rápidamente al dentista o a la guardia odontológica si la misma se produce en un horario que no se ajuste a los de atención de nuestro profesional de cabecera.

El dolor de muelas es un aviso de que algo no está bien, no hay manera de arreglarlo con remedios caseros, y esto puede ser peligroso. A pesar que los analgésicos de venta libre pueden ayudarnos a soportar el dolor hasta ser atendidos por el dentista, es siempre recomendable no ingerir ni un tipo de medicación hasta que se receten por un profesional los indicados y exactos para el problema a tratar.

El dolor de muela es un problema con grandes chances de ser evitado. Evitarlo solo requiere muy poco de nuestro tiempo, y una gran atención en los hábitos que cultivamos en cuánto a limpieza y visita médica. Es también importante tener una alimentación saludable y evitar el tabaco. Con estos tips, no solo un gran dolor se podrá evitar, sino también se obtendrán otros beneficios como dientes bonitos y saludables que lograrán una sonrisa agradable.