El miedo al dentista y de las intervenciones dentales es algo con el que nos encontramos cada día en nuestro consultorio. Poca gente acude al dentista sin miedo o nerviosismo. El miedo puede estar relacionado con algún miedo de la infancia o con algún trauma que usted ha experimentado durante una de sus consultas anteriores.

Por suerte, hoy en día este miedo se puede superar gracias a un método exitoso, que elimina el miedo, el pánico o la incomodidad, puesto que relaja al paciente y permite la realización de diferentes procedimientos. 

Se trata de la sedación dental, un método innovador, que se ha convertido en una práctica general cuando se trata de intervenciones complicadas, o cuando se trata de los requisitos de los pacientes, ya que se caracteriza por la ausencia de dolor y diminución del miedo.

¿Usted alguna vez lo ha intentado? Si su respuesta es negativa, le brindamos las cosas más importantes que debería saber sobre la sedación dental.


¿Cómo se utiliza la sedación en odontología?


La sedación en odontología se aplica de dos maneras: la sedación oral y la sedación intravenosa.

La sedación oral no requiere las preparaciones previas ni la presencia de un anestesiólogo. Al paciente se le administran 1-2 pastillas de calmantes una hora antes de la intervención, lo que ayuda al paciente a relajarse y resistir más fácilmente cualquier intervención dental. Después de la sedación oral, el paciente también recibe la anestesia local, y este tipo de sedación no puede causar ningún tipo de complicaciones o dificultades durante su uso.

La sedación intravenosa se emplea con la ayuda de anestesiólogos. Este tipo de sedación se recomienda para intervenciones quirúrgicas e implantología. Antes de este tipo de sedación, es necesario tomar el historial médico del paciente y examinar su condición médica. Después de eso, por vía intravenosa, se le introduce al paciente unos 15 minutos antes del procedimiento. Luego, se le administra anestesia local y el dentista empieza con la intervención. El paciente está semidespierto, gracias a lo cual se permite la comunicación entre el paciente y el dentista.

Después de la sedación intravenosa, el paciente normalmente no tiene ninguna memoria del procedimiento. Esto es muy importante para los pacientes ansiosos, ya que no se acordarán del procedimiento, lo que también influirá significativamente al su miedo, ataques de pánico y otras condiciones similares.


Después de la sedación dental…


Cuando se acaba la sedación, los pacientes podrían ser ligeramente desorientados, por lo que es necesario que vengan acompañados con una persona de confianza. Asimismo, en algunos casos, durante los primeros 24 horas es posible experimentar una pérdida de concentración, confusión leve u otras discapacidades mentales menores.

Sin embargo, la mayoría de los pacientes nos informan al día siguiente que no han tenido absolutamente ningunas dificultades. En general, esto se refiere a los pacientes que son físicamente fuertes o están acostumbrados a la sedación. Aunque el paciente se sienta bien, no debe manejar con los vehículos motorizados durante las primeras 24 horas. 

Ambos tipos de sedación son completamente seguros, aunque, para recibir la sedación intravenosa, haz que consultar al anestesiólogo, quien evaluará si el paciente está lo suficientemente sano para someterse a este tipo de sedación.


Sedación con Gables


En la actualidad, la sedación dental es cada vez más importante en la práctica dental diaria. Se utiliza cada vez más, tanto a la hora de cirugía, como para procedimientos rutinarios. Los expertos de Gables ofrecen a cada paciente un enfoque personalizado que le brindará seguridad, satisfacción y bienestar.

También disponemos de la posibilidad de sedación dental y la adaptamos según las necesidades de nuestros clientes. ¡No dude en contactarnos para programar una cita con nuestros dentistas!