Es la época de festividades y es normal que a cada uno de nosotros le apetece brindar con un par de copitas de vino; sin embargo, no deberíamos exagerar con los brindis, ya que el abuso de las bebidas alcohólicas resulta ser perjudicial para la salud oral. Las consecuencias se hacen visibles muy rápido y afectan tanto a los dientes, como las encías, el paladar y otras partes de la boca.

En comparación con el resto de la población, las caries y enfermedades de las encías y los carcinomas de lengua, garganta y laringe son mucho más comunes para la gente que consume el alcohol. El riesgo de aparición de estas enfermedades aumenta aún más si la persona también fuma. De hecho, se considera que 75%-90% de todos los cánceres y enfermedades orales están asociados con fumar y/o alcohol.

Los dentistas de clínica Gables le presentan todos los efectos nocivos en relación entre el alcohol y salud dental.

¿Cómo afecta el alcohol a los dientes?

Debido al alcohol, el nivel de acidez en la boca aumenta; cuando comemos alimentos ácidos el esmalte dental que protege las dientes se derrite y desgasta, por lo cual los dientes están más expuestos a influencias externas, lo que puede causar la sensibilidad y el dolor.

En general, los vinos secos y el champagne espumoso son los peores enemigos de su cavidad bucal, ya que son ricos en ácidos de dióxido de carbono.

Por otro lado, si tiene que elegir entre el vino blanco y el vino tinto, elija lo segundo, ya que contiene menos acidez y resulta menos dañino para los dientes, tanto como la cerveza, ya que contiene calcio. Añadir hielo en su bebida disminuye la acidez presente en las bebidas alcohólicas, por eso, no dude en añadirlo siempre cuando pueda.

Cócteles, bebidas cremosas y licores contienen un montón de azúcar, que alimenta y extiende las bacterias, especialmente si se combinan con bebidas con gas, como por ejemplo Coca-Cola, tónicos u otros zumos, porque son ricos en ácido, lo que adicionalmente perjudica a sus dientes.

Por eso, si tiene que elegir, siempre eliga la bebida dulce y no la ácida, ya que los efectos nocivos se pueden reducir al cepillarse los dientes cuando regrese a casa. Si se le olvida cepillarlos, cabe el riesgo de sufrir la caries, que puede causar la pérdida del diente o enfermedades de las encías más graves.

Estética dental tras consumir bebidas alcohólicas

La relación entre las bebidas alcohólicas y salud dental cuenta cada vez con más desventajas. Una de estas también puede ser la estética alterada, que aparece como el resultado de abuso de bebidas que contienen alcohol. Cuando el diente se expone a la influencia de acidez de las bebidas alcohólicas, con el tiempo los dientes llegan a ser más oscuros y menos firmes.

Esto se debe a los cromógenos derivados de los ácidos, que se adhieren al esmalte dental y cambian el color de tus dientes. Por eso, se aconseja evitar el vino tinto en combinación con Coca-Cola, porque esta mezcla contiene la mayoría de los colores artificiales que afectan a su salud dental.

Además, las bebidas alcohólicas fuertes secan la garganta, por lo cual se produce menos saliva que está encargada de eliminar la placa bacteriana de la superficie dental. De esta manera los microorganismos y las bacterias se extienden por la cavidad bucal, lo que provoca el mal aliento. Sin el uso del alcohol es continuo, puede aparecer y periodontitis, si la higiene dental resulta ser inadecuada.

Consultas regulares como prevención

Nuestro consejo es evitar las bebidas alcohólicas en mayor medida posible y sustituirlos con agua, jugos y tés naturales, a no ser que se trate de las ocasiones especiales cuando hay que hacer un par de brindis.

En estos casos su aliado de confianza será el agua entre dos bebidas alcohólicas, o el chicle, que también puede hidratar la boca y estimular la producción de la saliva.

Para cualquier consejo nuestros expertos están a tu plena disposición. ¡Programe su cita inmediatamente después de la época festiva!