Si alguna vez has perdido uno o más dientes seguramente ya te has enterado sobre un montón de molestias que este hecho lleva consigo. Al lado de los trastornos en masticación, gesticulación verbal y digestión, la pérdida de dientes incluso puede causar problemas con autoestima y confianza, sintiendo la incomodidad a la hora de sonreír.

Por suerte, el desarrollo de la implantología dental nos ha traído diferentes posibilidades con respecto a la reposición de dientes, que pueden compensar la extracción de dientes y hacer tu vida y tu sonrisa más bonitos que nunca.

Al principio, hay que sobresaltar que la mejor solución universal no existe. Hay que tener en cuenta que la cavidad bucal de cada individuo tiene sus particularidades, por lo cual el proceso de selección se realiza de acuerdo con la situación existente. El objetivo de este tipo de procedimientos no es solamente conseguir la estética, sino también devolver la funcionalidad y así mejorar la calidad de vida.

A continuación, te presentamos cuáles son las posibilidades de las que dispones a la hora de reponer los dientes que has perdido.

Prótesis dentales removibles o fijas

Hace un par de años, las prótesis, también llamadas como dentaduras postizas, representaban el remedio más económico y práctico para compensar los dientes faltantes. Diferenciamos dos categorías de las prótesis: removibles o fijas.

Prótesis dentales removibles o fijas

Las prótesis removibles cumplen todos los requisitos en el sentido estético, pero su funcionalidad es un poco limitada, ya que con el paso del tiempo se desajustan, así que el proceso de comer puede llegar a ser un poco incómodo y con el paso de tiempo se requieren correcciones o sustituciones, según el caso particular.

Por otro lado, las prótesis fijas permiten que la masticación sea más fácil y confortable, porque se fija la dentadura y así se evita su movimiento. El inconveniente principal es que la compensación de los dientes supone la extracción de los dientes sanos para tener suficiente espacio para los faltantes.

Implantes dentales

Los implantes dentales representan los dientes acrílicos o cerámicos que se colocan en la cavidad bucal a través de los pequeños tornillos. Con el uso de esta tecnología se pueden sustituir uno o varios dientes, de manera que no se nota la diferencia entre los dientes restantes y los implantes, mientras que la masticación permanece intacta, puesto que estos son firmes y seguros. Si se mantienen correctamente, no se moverán ni causarán problemas en el futuro. La única desventaja es el hecho de que los implantes se insertan directamente al hueso, por lo cual este podría dañarse.

Puentes fijos

Los puentes fijos representan los tipos de implantes que se cementan en el área de los dientes vecinos. Se pueden producir de varios materiales entre los que destacan: cerámica, metal, resina y otros… Son muy fáciles de mantener, aportan al proceso de masticación y embellecen la estética del paciente y tienen un siglo de duración bastante largo. En cuanto a los problemas potenciales, deberíamos mencionar que, para su colocación, hay que tallar los dientes que llevarán el puente y el teñido de las encías que aparece con el tiempo.

El dentista es tu aliado principal

Antes de tomar una decisión final sobre la reposición de los dientes que te faltan, deberías consultar con tu médico que hará una evaluación profesional y te informará sobre las soluciones convenientes para tu caso. Si todavía tienes dudas sobre los procedimientos descritos, lo mejor sería consultar con tu médico.

Los dentistas de Gables están a tu plena disposición y en la primera consulta te proporcionarán todas las posibilidades existentes, para que tus chorros de oro recuperen su naturalidad y belleza en un periodo mínimo. En fin, de cuentas, la sonrisa es nuestra principal seña de identidad. Por eso, ¡ven para que sonriamos juntos!